EL DIARIO MONTAñéS - La embarcación de Castreña logró proclamarse campeona de España de trainerillas en la jornada de ayer en aguas del campo de Brazomar, en una jornada marcada por la climatología -ya que llovió intensamente durante toda la prueba- y en la que los castreños pusieron de manifiesto que eran el mejor bote y dominaron de principio a final.
A este triunfo hay que unir el balance general en el campeonato del remo cántabro ya que, al oro castreño, logró sumar dos medallas de plata y una de bronce de un total de nueve disputadas. Los barcos cántabros pasaron con nota alta su presencia en el Campeonato de España.
En 1949 Portugalete fue el escenario del primer triunfo en el bote mediano de los rojillos de Castro Urdiales. 59 años han tenido que esperar para poder colgar en su sala de trofeos la segunda bandera nacional como muestra de haber conseguido el triunfo en trainerillas, sin duda un logro que deja bien a las claras el momento dulce que atraviesan los castreños, que hace un mes lograban proclamarse campeones de España de bateles.
Un inicio de temporada en el banco fijo soñado por todos sus rivales y que está al alcance, tan sólo, de los mejores, como ayer demostraron los remeros de la embarcación Castreña, que contaron en sus bancadas con los hermanos Sergio y Miguel Montenegro, Joseba Fernández, Jon Elortegui, Luis Miguel Villar, José Antonio Cambados y como patrón Iker Gimeno. Para este último, Gimeno, un triunfo muy especial ya que hace 59 años su abuelo lograba en la popa de la trainerilla castreña el título para el club de Castro Urdiales.
Jornada complicada
La climatología se empeñó en poner las cosas complicadas a todos los participantes, pero como en los orígenes del banco móvil ni mujeres ni hombres se arreciaron y todos afrontaron la jornada como una final que el Campeonato de España merecía.
Lluvia persistente, campo de regateo con bastante oleaje, sobre todo en la zona exterior del campo de regateo, a los que había que sumar una importante riada del Brazomar por la lluvia, que teñía de marrón las aguas, y la temperatura más baja que en el día precedente fueron los condicionantes a los que tuvieron que hacer frente las embarcaciones participantes.
En la categoría reina Pedreña, Kaiku, Meira, Astillero y Castreña, por este orden, se alinearon a las órdenes del juez de regata. Una salida fuerte por parte de castreños y astillerenses les situaron como proa de regata en su bogar hacía las balizas exteriores.
Al término del primer largo, mucha igualdad entre los cinco barcos que maniobraron en seis segundos. Fue en el siguiente largo, hacia las balizas de meta, cuando los patroneados por Iker Gimeno lograron sentar las bases de su victoria. Lograron las mejores empopadas y ello se tradujo en la ciaboga en una ventaja de siete segundos sobre sus más directos rivales, los azules de Astillero.
A partir de este instante la ventaja fue en aumento y a pesar de tener que bogar por la calle cinco y proa a la ola, en el tercer largo incrementaron su diferencia.
Por detrás, Kaiku y Pedreña mantenían una bonita pugna por la tercera plaza y los pedreñeros en algunos momentos tuvieron la medalla de bronce a su alcance, pero en el tercer y cuarto largo los vizcaínos, con el castreño Zubillaga como patrón, lograron marcar diferencias y consolidarse en la tercera posición.
El triunfo de la trainerilla de Castreña fue contundente. Los azules, patroneados por Joseba Arbona, no pudieron contestar ante la boga y empopadas de los rojillos y el cuarto largo fue un paseo triunfal para el barco local ante el delirio de sus aficionados, que a pesar de la lluvia, jalearon constantemente a los suyos para darles los ánimos necesarios para no dejar escapar el triunfo ante el empuje de sus rivales astillerenses, que finalmente se tuvieron que conformar con la segunda plaza.
Plata y bronce
En la categoría juvenil el pronóstico señalaba a Mecos como el gran favorito y los gallegos no defraudaron. Se alzaron con la victoria de forma cómoda con 17 segundos de ventaja sobre el segundo. La disputa entre Castro y Astillero por la segunda plaza fue el gran aliciente de esta categoría. Los astillerenses mandaron, por la calle cuatro, en tres largos. Los locales, después de la última maniobra, lograron remontar y llegar en segunda posición por detrás de los gallegos con un segundo de ventaja sobre los de Astillero. Camargo, por su parte, venció en la tanda de consolación con claridad.
En féminas, victoria de Cabo Cruz, si bien Astillero no pudo optar a las medallas debido a un despiste en el rumbo en el primer largo. Al tener que rectificar perdieron mucho tiempo que facilitó las cosas a sus rivales.