DIARIO VASCO - Sobrevivir hoy en la élite del remo, y San Pedro ocupa ciertamente un lugar privilegiado en ella, requiere contar con una estrategia. La de algunos tiene forma de monedas y billetes. La de los más humildes, como es el caso de Sanpedrotarra Arraun Elkartea, tiene que enfocarse forzosamente hacia el cuidado de la cantera. El club morado ha trabajado desde el invierno con dos traineras aunque finalmente, una vez realizado el descarte, se ha quedado con 18 remeros y un único patrón, Gaizka Garmendia, para competir con una sola embarcación. Ha barajado inscribir una segunda trainera en la Liga ARC 2 y han sido los criterios económicos, no los deportivos, los que han desaconsejado la opción.
El presidente, Javier Egurrola, reconoce que «el presupuesto no alcanzaba a cubrir bien las necesidades que conlleva tener otra tripulación compitiendo en otra liga. Al final los gastos de infraestructura y desplazamientos se multiplican por dos. Pero tenemos claro que el objetivo es contar con una segunda trainera en cuanto se pueda».
Mientras tanto, el futuro de San Pedro no estará parado. El club mantiene la política de ceder a los descartes a otros clubes de manera que se curtan y mejoren su nivel. Hasta cuatro remeros de San Pedro bogarán este año en la Donostiarra, dos lo harán en Trintxerpe, uno en Pasai Donibane, otro en Hondarribia B y un noveno en Zumaia B. Egurrola sostiene que «es el mejor modo de garantizar el largo plazo».
El presidente también estuvo al frente del club en los ochenta y tiene claro que «ahora la gestión es muchísimo más complicada por las exigencias económicas y el nivel que está alcanzando el remo. Tenemos que agradecer al Ayuntamiento, a Ecolmare, al Puerto de Pasajes y a la Cofradía de Pescadores su patrocinio. Gracias a ellos nos mantenemos ahí».